La asociación Kale Dor Kayiko celebra su aniversario con la mirada crítica y constructiva de su vicepresidente, Oscar Vizarraga, quien defiende el legado cultural del pueblo gitano y denuncia las leyes antigitanas histórica.
La asociación Kale Dor Kayiko cumplió en 2024 35 años de trayectoria en su afán por lograr “una sociedad más justa”, donde al pueblo gitano no se le arrincone o menosprecie, sea respetado de una vez por todas y se reconozcan sus aportaciones culturales. Su vicepresidente, Oscar Vizarraga (Bilbao, 1965), defiende la labor de la entidad, que se ha convertido en una valiosa herramienta educativa entre mundos muchas veces alejados entre sí, y analiza un presente en el que aún pesan las leyes antigitanas que se empezaron a aplicar a finales del siglo XV en la península ibérica. Vizarraga aporta una mirada crítica, pero también constructiva. Cofundó la asociación en 1989 junto a su padre Manuel Vizarraga, el Tío Manuel, a quien profesa un profundo respeto. “Mis valores vienen precisamente de él y a él le fueron dados por su padre, mi abuelo, el Tío Venancio de Bilbao”, afirma.


